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alejandra Spessot fotos
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Símbolos de prosperidad

Madre:

Aún no he nacido, igual escribo esta carta, para ti, para decirte que he decidido llegar al mundo a emprender nuevas experiencias, y te he elegido a ti para crecer como persona…

 

Te he elegido, madre, para que junto con mi padre sean morada de esta experiencia de vida, y por favor te pido una sola cosa: “enséñame a pensar…”, quizá necesite muchas cosas en este plano físico, pero lo que más necesitaré es saber pensar …

 

Tal vez te preguntes, y como he de enseñarte a pensar??... y te diría, primero, que no me tengas miedo, muchas veces los mayores temen de los niños, o los callan con su autoridad de “padres” porque en esta etapa dicen las cosas como son, no tienen prejuicios; no me llenes de ellos, por favor, si vamos a algún lugar y hago lío no me digas: “mira que va a decir la gente” porque eso comenzará a condicionarme y no podré vivir libre, sino que cada cosa que haga buscaré la aprobación de todos ellos, cuándo en realidad solo necesito aprender que las cosas no se hacen así, que pueden hacerse de otra manera. Seré niño solamente, eso no significa que no entienda.

Buscaré límites porque esos serán los parámetros que necesitaré conocer para vivir en este plano, nuevo para mí, y está bien que me los pongas, esos límites me tienen que hacer crecer, nunca me tienen que condicionar.

 

Enséñame a pensar bien de mí, recuérdame a cada momento que soy la obra más bella de Dios, la más perfecta; que el Universo mismo en sus riquezas no es más que un reflejo de las riquezas que tengo en mi interior. Que no me falta nada!!!

Mi límite es el cielo en lo que a sueños se refiere.

 

No me enseñes miedo, enséñame precaución. No debo tener miedo a que me abandones, o me dejes de querer, si por alguna actitud de niño, no me comporto como esperabas; entiende, madre, estoy aquí para aprender, habrá cosas que deba perfeccionar, otras aprender, y otras tal vez “repasar”.

Enséñame con tus actos de bondad pues será la mejor televisión que tenga, pues no sólo intentaré imitar, sino que será mi fascinación, pues no te olvides, eres mi ídola, igual que papá.

 

No mientas ni siquiera para “sortear” una situación, menos delante de mí, pues en esos primeros años de formación estaré atento todo el tiempo y copiaré todo lo que haces, para mí eres lo más grande, nadie lo hace mejor que tú.

Entre ustedes, mamá y papá, respétense, ámense, trátense con mucho cariño será la mejor manera de aprender a amar y a respetar a los demás. Soy un niño, y todavía no tengo la capacidad absoluta de discernir, si veo violencia creeré que eso está bien y los imitaré en el futuro, con la gente que amo.

 

Ya alojado en tu dulce vientre, escucho: puedo diferenciar los sonidos de las voces, la música fuerte por momentos me inquieta, y cuándo suena esas melodías tranquilas se me cierran los ojos. Te siento cansada cuándo lo estás, alegre cuándo las cosas salen bien, no me gusta verte llorar aunque cuándo lo haces de emoción, al mirar la ropita que me vas comprando, yo también me emociono, te confieso …

Si me enseñas a pensar, sobre todo bien de mí, reforzándome lo importante que soy, que soy obra de Dios y que, tan sólo por eso, soy perfecto, todo será más fácil para los dos, yo habré entendido lo importante que es el amor, y que todo es mejor amando, y tú ya no tendrás que hacer nada, sólo sentir orgullo de mí, seré tu mejor creación porque me habrás dado la libertad que da el amor de verdad.

 

Enséñame a dar las Gracias todo el tiempo, a ser agradecido con la vida, con las personas que se cruzan en mi camino porque ellas, sin duda, alguna enseñanza me habrán aportado para mi crecimiento espiritual.

Enséñame a bendecir y a orar por todos, enséñame a dar porque en dar está la mayor bendición que los seres humanos podemos tener.

 

Si alguna de todas estas cosas a ti no te han enseñado, déjame que en mi inocencia te las enseñe, porque podré llegar a tu niño interior y entenderme contigo a través de él.  Seremos por momentos dos niños jugando el juego de la vida, con el amor como pelota, en el partido más interesante que hayamos creído jugar alguna vez.

 

Te amo mamá, estoy seguro que fue una buena elección reunirme contigo, junto con papá seremos un muy buen equipo!!.

Nos vemos pronto.

Tu Hijo por nacer.

 

Alejandra Spessot